miércoles, 16 de agosto de 2017

Carta Urgente a Javi 1

Mi querido Javier:

Mientras escribía el título de esta entrada reparé en todas las veces que te he escrito, me pregunto que pensarás sobre eso, es decir... no es común, es raro, hasta yo lo veo raro y eso ya es decir... ¿Por qué lo hago? ummm a decir verdad no estoy segura, creo que empecé porque tenía ganas de hablarte y no quería usar el whatsapp, pasa lo mismo hoy. Quiero hablarte, pero imagino que estas ocupado y no quiero molestar, odio ser impertinente o inconveniente... ya me leerás cuando puedas, cuando quieras o tal vez no. 

Imagino que ya estas en Lima ¿estarás emocionado? ¿Nervioso? Es decir es un nuevo comienzo, ya haz estado aquí antes pero... claro cada vez es diferente, otra ciudad, otro empleo, gente nueva o no tanto, en fin un cambio. Ahora reparo en que extraño escucharte hablar acerca de tus miedos, tus dudas, tus alegrías, de ti, de tus amigos, de tus novias, tus mascotas, tu familia... miles de historias, tus historias, mil veces mejores que tu silencio. Si nos vemos otra vez, te dejaré hablar, es una promesa... quiero saber de ti esas cosas que nadie sabe, quiero ir mas allá.

Si fuera más valiente o menos cobarde, te llamaría y te invitaría un café o una cerveza, pero no se si hoy estoy en condiciones de arriesgarme a recibir un no como respuesta. La última vez que te escribí te dije que iría tras de mi, y lo he hecho. Pero es más difícil de lo que suena, eso de pelear contra uno mismo es una batalla imposible de ganar... lo sé, se que tengo que dejarme llevar por el día a día, que no puedo controlarlo todo, que no esta mal llorar, llorar por el tiempo perdido, por la gente que ya no está, por los sueños que no se han cumplido. Lo sé, lo entiendo pero como me jode no haber aprendido a ser feliz, de todas mis negligencias, esa ha sido la peor. En un par de días es mi cumpleaños y mi deseo más férreo es poder desaparecer... si con eso no lastimara a mi madre o a quienes esperan que celebre, lo haría. 

Quiero que quede constancia de que lo intento, me he esforzado toda la semana por insertarme en mi vida, me compré por fin el pasaje a Tarapoto (no sé con que dinero llevaré a cabo tal viaje... pero está hecho), salí a tomar fotos el fin de semana, empecé otro libro, me apunté en un voluntariado... lo estoy intentando, lo juro. 

Te habrás dado cuenta que este no es de mis mejores días.

Llama, aparece... invítame un café, una cerveza quizá algo de comer... solo tu y yo sabemos el desastre que soy (bueno mi terapeuta también, pero no es ético salir con él) 

Kats

sábado, 5 de agosto de 2017

Cartas a Javi 5

Hola,

Sí, otra vez yo escribiéndote... esta vez más por necesidad que por gusto, por lo mismo no sé donde irán a parar mis palabras y me disculpo de antemano. Digo por necesidad, porque mi intención primera era hablar contigo directamente, tenía un embrollo en la cabeza y un nudo en el corazón, esperaba réplica, quizá, tal vez retroalimentación, necesitaba desesperadamente hablar, hablar contigo a decir verdad, quise coger el teléfono pero si no llamas tú... en fin ya está! tu ausencia ha vencido, el momento ha pasado y estoy aquí escribiendo porque es de las mejores cosas que sé hacer.

En mi última carta te escribí acerca de la primera vez te vi y sin querer usé un término que en psicología es un tanto peligroso, usé la palabra "enganche", y digo que es una palabra peligrosa porque no tiene que ver con la lógica, no se trata del físico o de la personalidad... Es ir caminando por la calle cruzarte con alguien y sin más, voltear.

Pero entonces si no existe una lógica consciente para explicar este fenómeno, debemos ir más allá... ¿Qué pudo ver mi alma en la tuya? dándole vueltas a eso reparé en otra primera vez... la primera vez que nos vimos fuera del hospital, sí esa vez en que te despachaste con tu drama romántico del momento jajajaja (felizmente la cerveza estaba buena) y surge una pregunta, "la pregunta" a decir verdad, ¿Porque rayos me quedé? si claramente vamos por caminos distintos ¿Porque sigo aquí, escribiéndote? cuando claramente no intereso.

De madrugada y con algunos cafés encima pienso mejor y entonces regreso al primer párrafo, realmente necesitaba hablar, pero últimamente es tan difícil mantener una conversación de más de cinco líneas contigo, no puedo culparte sé que he sido muy borde y que así como he pensado que otra en mi lugar no hubiera vuelto a salir contigo después de esa primera vez, sé que otro en tu lugar tampoco hubiera vuelto a hablarme después de mis épicos ataques de "sinceridad". Que difícil es darse cuenta que aun sin querer, una termina haciendo lo mismo siempre, me había propuesto no volver a relacionarme con alguien que no demostrara el mismo interés en mi, y ya me ves...

Pero ya está, la vida es muy corta para desperdiciarla con la gente equivocada... Es agosto, pronto será mi cumpleaños me toca ser feliz, recibir abrazos, obsequios, sorpresas... prometo que la próxima ves que te escriba ya no se tratará solo de ti, me esforzaré por tener cosas buenas que contarte, abriré muy bien los ojos para no perderme de nada, pero sobre todo iré tras de mi, solo tras de mi.

Es raro pero a veces siento que Arequipa está aun más lejos que Madrid...

Con menos cariño que antes, Kathia.